Aquí compartimos recetas que no solo alimentan, sino que cuentan historias. Platos
ashkenazíes y sefaradíes que traen recuerdos, aromas de hogar y un pedacito de lo
que nuestras abuelas transmitieron con amor. Cada receta viene acompañada de su
historia, para que cocinar sea también conectar.
En la cocina de un hogar judío, las recetas no son solo instrucciones; son hilos invisibles que nos mantienen unidos a quienes amamos, incluso cuando ya no están físicamente con nosotros.
Hoy, Leah Bendahan nos abre su corazón y su cocina para compartir una receta que es mucho más que un plato: es un homenaje. Esta Porrusalda, sencilla en sus ingredientes, pero profunda en su significado, está dedicada a la memoria de su esposo Rab Mois Bendahan de bendita memoria, quien partió dejando un vacío inmenso, pero también un legado de amor de todos los que le conocieron. «Cocinar para él era mi forma de decirle ‘te amo’ cada día. Hoy, al picar el puerro y sentir el calor del caldo, su recuerdo me abraza. Esta receta era su favorita, y al compartirla con ustedes, hago que su luz siga brillando en otras mesas, en otros hogares.» — Leah Bendahan.
Cada cucharada de esta Porrusalda lleva consigo la gratitud por los años compartidos y la esperanza de que, a través de los sabores de nuestra tradición, el alma de nuestros seres queridos encuentre un eco eterno.
Que esta receta alimente no sólo el cuerpo, sino también el alma de quien la prepare.
El Sabor de Nuestra Raíz: De mis manos a vuestro corazón
«Escribo estas líneas con el aroma del chocolate envolviendo mi cocina, ese mismo perfume que ha sido el abrazo silencioso para mis hijos, la alegría en los ojos de mis nietos y hoy, la maravilla en la mirada de mis bisnietos.
Estas recetas no son solo medidas de azúcar o cacao; son fragmentos de mi alma y de las voces de mis antepasadas que aún susurran en mi oído. Cada vez que bato la mezcla,
siento que estoy tejiendo el hilo de nuestra historia. He horneado este pastel para celebrar vuestros triunfos, para consolar vuestras penas y para recordarles que, pase lo
que pase, siempre tendrán un lugar dulce al cual volver.
A ustedes, mis generaciones, les entrego mi tesoro más preciado: el secreto de cómo cuidar el amor de la familia.
Que cuando preparen este pastel, sientan mi presencia, mi
bendición y la fuerza de una tradición que no termina, sino que se renueva en cada bocado.bocado.
Ustedes son mi mejor receta, mi mayor orgullo y mi eternidad.»
Esta receta es de mi madre y la sigo haciendo para mis hijos, nietos y biznietos.
Tiene toda el alma y la dulzura de nuestros hogares.
Te he mandado esta tarta de manzana que bueno, me parece que tiene su historia también. esta receta me la dio mi cuada Myriam cuando yo llegue a Lima. Y. una de las primeras cosas que me pregunto que sabia cocina para su hermano. Me pregunto que si sabia hacer tartas . Le respondi que francamente no. Me dice no te procupes yo te voy a dar unas recetas muy sencillas y las vas a poder hacer.Es una tarta que cada vez que la hago me acuerdo de ella por que la quiero muco y se que me lo dio con todo el amor del mundo. ella es muy buena . ha pasado a ser una tarta de las favoritas en mi casa
Buen Provecho
Que tu vida sea siempre tan dulce como la miel y tan rica como la almendra. Te envío este detalle con todo mi cariño, deseando que los momentos compartidos hoy se conviertan en bendiciones para todo el año. ¡Que siempre tengas motivos para celebrar con alegría!
de nieve en 3 partes con movimientos envolventes para no bajar el aire.
Una vez la base este fría untarla con la mermelada y cubrir con el relleno.
Espolvorear la almendra fileteada y azúcar y
hornear a 350’ por 35 minutos
No es solo una tarta de plátano; es ese aroma inconfundible que nos recuerda que Shabat está por llegar. Capturamos la esencia de las recetas familiares, con ingredientes simples que elevan el alma y unen a la familia alrededor de la mesa. Haz de tu próximo hogar un santuario de dulzura con este pan reconfortante, perfecto para el desayuno de Erev Shabat o el Seudah Shlishit.»
Tengo una receta que, desde el 7 de octubre, la hago continuamente para mis nietos y para todo el mundo, porque esa sí que tiene alma de verdad.
Es la historia de Rajel Edri supongo que la has escuchado. Es una señora que estuvo secuestrada en su propia casa con cinco secuestradores terroristas durante bastantes horas. Además, su hijo era el jefe de policía del lugar —o uno de los jefes.
El caso es que la señora, súper lista, manejó la situación de tal manera que aguantó el tirón hasta que los liberaron. Mientras tanto, habló con los terroristas en árabe, los consoló, les dijo que qué valientes eran, que qué trabajo tan difícil tenían… A uno solo le curó una herida, les ofreció té: ‘¿Cómo van a estar ustedes tanto tiempo sin beber? Ahora mismo un té’. Y les sacó los pastelitos estos, las galletitas de Rajel.El caso es que, por la ventana, le iba haciendo señas a la policía que estaba alrededor para decirles cuántos eran, hasta que al final la consiguieron liberar. La señora, con un valor y una sabiduría de la vida increíble, es mi heroína.
Encontre esta receta en internet y no es kosher pero usando ingredientes que si son kosher convertí esta recta en kosher
«Para mi hija, mi luz.»
Dicen que una cocina judía es el corazón de un hogar, y tú eres el corazón de la mía. Te entrego esta receta como quien entrega un secreto sagrado. Que el aroma de este plato en tu horno sea siempre un recordatorio de que mi amor por ti es infinito, cálido y eterno.
Ponle siempre una pizca de alegría y una oración por los tuyos, tal como yo lo hago cada vez que cocino para ti. Mazel Tov por cada nuevo recuerdo que crees alrededor de tu mesa.»
«Con amor, dedico esta receta a la memoria de mi querido padre. Su pasión por el mar y la pesca sigue latiendo en cada recuerdo, y hoy se hace presente en el aroma de este plato. Que cada bocado sea un homenaje a las olas que tanto amó.»
La palabra letuario viene del latín ‘electuarium’, un medicamento compuesto de frutas o verduras conservadas en miel o azúcar. En época medieval, la repostería y la medicina compartían muchas recetas. Como el dulce o la carne de membrillo que comemos hoy, esta receta necesita cocinarse a fuego lento durante mucho tiempo
Hay sabores que viajan en el tiempo, desafiando el olvido. Esta receta de Pulpetas nació en las manos de mi bisabuela Luna Z»L, quien con paciencia y amor le entregó el secreto a mi abuela Etty Z»L. Ella, a su vez, guió las manos de mi padre, Elías Z»L, hasta que él decidió que era mi turno de custodiar este tesoro. Hoy, al cocinar, me siento emocionada con este tesoro. Estas no son solo pulpetas; son cuatro generaciones de besos, historias y Pesaj compartidos
Han pasado más de 40 años desde el día en el que abrí el libro que me regaló la Rábanit Shifra Goldstein cuando me casé. Spice and Spirit of Kosher Jewish Cooking .
Las primeras páginas tienen una explicación de cada festividad judía, empezando con Shabbat. Su significado, sus costumbres , y sus comidas típicas . Aún recuerdo la sorpresa que me llevé cuando por primera vez leí la explicación sobre la mitzvah de la jala .
Un Pedacito de mi Corazón: La Jalá de la Familia Con todo mi amor, comparto con ustedes mi receta favorita para lograr una jalá suave, esponjosa y perfectamente dorada.
Para mí, esta receta es mucho más que ingredientes; es un acto de memoria. Cada viernes, mientras amaso y doy forma a la masa, el aroma me transporta a los momentos compartidos con mis suegros, Sylvia y Sami. Los recuerdo con un cariño profundo y una añoranza que se transforma en plegaria.
Hago esta jalá con la esperanza ferviente de volver a sentarnos todos juntos, de sentir esa calidez de nuestra mesa de Shabat como lo hacíamos antes, y con el sueño de ver a mis hijas crecer rodeadas del amor de sus abuelos. ¡Be’ezrat Hashem!
Espero que cuando preparen este pan en sus hogares, sientan la misma paz y alegría que nosotros sentimos al compartirlo. Que esta jalá endulce sus mesas tanto como ha endulzado la nuestra.
¡Shabat Shalom!
1. Si usas levadura seca no es necesario activarla antes. Si usas levadura fresca activarla con el agua tibia y una cucharadita de azúcar, dejar reposar hasta que suba.
2. Con el gancho amasador a velocidad baja, vierte lentamente el agua mientras mezclas. Una vez combinado, amasa en la batidora durante 12–15 minutos.
• ¿Por qué? Un amasado largo desarrolla el gluten, lo que le da a la masa su elasticidad, estructura y suavidad característica.
3. La masa estará lista cuando esté suave, elástica y húmeda, pero no pegajosa ni seca.
4. Forma una bola con una superficie lisa, colócala de nuevo en el bowl, rocíala con un poco de aceite y cúbrela.
5. Deja levar en un lugar cálido durante 1 hora, hasta que duplique su tamaño y esté esponjosa.
6. Divide en 12 bolas iguales (aproximadamente 150 g cada una) para obtener 3 jalot de 4 tiras cada una.
7. Deja reposar las bolas durante 30 minutos —esto relaja el gluten y facilita el trenzado.
8. Estira cada bola en una tira de unos 35 cm, afinando los extremos. Trenza tu jalá con el método de 4 tiras: dos hacia afuera, una en el centro, alternando los lados.
9. Añade tus coberturas favoritas: sésamo clásico, costra de sésamo estilo Jerusalem o Jala Kalah tipo “novia” espolvoreada con harina.
10. Deja levar por última vez durante 30–40 minutos, cubierta. La masa debe moverse ligeramente (temblar un poco) cuando esté lista para hornear.
11. Pinta con huevo batido y hornea a 175 °C (350 °F) durante 35–40 minutos, hasta que esté de un dorado intenso.
Para que nunca olvides a qué sabe el hogar. Esta receta mizrají ha alimentado nuestro cuerpo y nuestra identidad por décadas. Que este caldo te reconforte en los días fríos y te recuerde que, sin importar dónde estés, siempre tendrás un lugar en nuestra mesa. Cocínalo con paciencia y sírvelo con el orgullo de pertenecer a un linaje que sabe transformar lo sencillo en algo sagrado.»
Mi receta es sin alcachofas
Y como a veces hacer kippe es más trabajoso
Mi esposo e hijos un día hace varios años sugirieron hacer bolas de carne y fue sensacional y desde entonces esa es nuestra receta 😊
A mi esposo le evoca sus raíces y niñez en México y a mis hijos los conecta con la tradición de Aleppo y un aporte moderno y personal ( palabras textuales de ellos )😊🫂
https://youtu.be/HHCSt9knZRs?si=7mKjJ_x4EladZ6sk
A la mujer que es el corazón de nuestro hogar y el alma de nuestra mesa. Como esta Caponata, tu vida es una mezcla perfecta de dulzura, fuerza y tradición. Gracias por enseñarnos que el ingrediente más importante nunca aparece en el papel, sino en las manos de quien cocina con amor para su familia. Que este plato siga siendo el pretexto para vernos siempre unidos. Con todo nuestro amor, tu maravillosa familia.»
• Pocha las cebollas en una sartén con aceite de oliva.
• Añade las berenjenas fritas, el apio y el concentrodo de tomate con uu poco de agua.
• Vierte medio vaso de vinagre y deja evaparar.
• Agrega el azucar, aceitunas, alcaparras y piñónes.
• Mezcla y cocina 5 minutos más.
• Al final, incorpora hojes de albahaca.
IY listo! las cebollas en una sartén con aceite de oliva.
• Añade las berenjenas fritas, el apio y el concentrodo de tomate con uu poco de agua.
• Vierte medio vaso de vinagre y deja evaparar.
• Agrega el azucar, aceitunas, alcaparras y piñónes.
• Mezcla y cocina 5 minutos más.
• Al final, incorpora hojes de albahaca.
IY listo!
Iluminarte para iluminar
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