Permitiré perder una batalla para ganar la guerra

adolecentes

Uno de los temas que consigue obstaculizar la educación del adolescente es que los padres, cuando nos ponemos a regañar, regañamos por todo. Empezamos recordando la discusión de esta mañana temprano y terminamos por lo que ocurrió el verano pasado. Empezamos discutiendo por haber suspendido seis asignaturas y ya de paso gritamos también porque nuestro hijo no se ha cortado el pelo desde hace tres meses. Expresamos rabia y frustración porque nos han hablado incorrectamente, con falta de consideración o de respeto, y ya de paso le dices que “huele a tigre”.

Para ser un buen líder debes ser un buen estratega y para ello necesitamos, no solamente una buena meta, sino además una estrategia de éxito. En estos casos te aconsejo que tengas claro cuáles son tus prioridades, que elijas las batallas que vas a guerrear, prioriza los puntos de fricción, decide cuáles valen la pena y con qué énfasis defenderlos.

MI CONSEJO: Permite que te metan un gol de vez en cuando. No es preciso que siempre tengas razón, y a veces está bien aprender a negociar y acceder a algún deseo o capricho de ellos.

Por cierto, no te preocupes por el “olor a tigre”; en muy poco tiempo tu problema será cómo sacarles de la ducha y no tendrás que comprar ambientador en casa, la cantidad de colonia que derrochan será suficiente.