Si educas bien, pasan cosas como esta

ninña

Hoy día, que estamos tan preocupados por el precio que va a pagar la generación de nuestros jóvenes por la invasión de la comunicación y la tecnología en nuestras, es muy importante que destaquemos la importancia de educar en valores y en principios.

Me gustaría compartir una anécdota personal que recuerdo con mucha cariño y gran admiración:

Regreso a mi casa después de un fin de semana fuera y al abrir la puerta encuentro una hoja doblada en cuatro. Al abrirla veo que la letra es infantil y todavía me extraño más. El texto dice así:

“A mi vecina del primero, soy la vecina del segundo, se me ha caído una prenda enjabonada encima de las cuerdas de su ropa tendida (compartimos patio de luces). Espero que no le haya manchado la ropa. Si hay algún problema me avisa por favor”.

Confieso que tuve un torbellino de emociones al leer esta nota. Yo conocía a las tres vecinitas que viven en el piso de arriba y sus edades eran de 10, 12 y 13 años, y pensé para mis adentros: ¡qué niña tan valiente!, qué gusto tener vecinos así y vivir en un mundo de personas honestas y responsables. Mi nota de respuesta:

“A mi vecina del segundo, de su vecina del primero: muchísimas gracias por tu nota. Con respecto a la ropa, quiero que sepas que no me has manchado ninguna prenda, pero aprovecho para felicitarte a ti y a tus papás, ya que hay otros cinco pisos encima de ti y en caso de que hubiera una ropa manchada, nunca hubiera sabido que era responsabilidad tuya. Con personas como tú, el mundo es un lugar mejor”.