¿CÓMO LE EXPLICAMOS EL 9 DE AV A LOS MÁS PEQUEÑOS?

APRENDER A CUIDAR LO QUE MÁS QUEREMOS

¿Alguna vez se te ha roto un juguete que te gustaba mucho? ¿O has discutido con un amigo y luego te has sentido triste? El 9 de Av (Tishá BeAv) es un día del calendario judío en el que recordamos algo muy importante que se perdió hace muchos años: el Templo de Jerusalem, un lugar muy especial donde el pueblo de Israel se reunía para rezar, agradecer y sentirse cerca de Dios. Pero este día no solo trata de recordar un edificio. También nos ayuda a pensar en cómo nos tratamos unos a otros. ¿Qué ocurrió en aquella época? Hace muchísimo tiempo existieron dos Templos en Jerusalem. Los dos fueron destruidos en diferentes momentos de la historia, pero alrededor de la misma fecha. Los Sabios nos enseñan que, además de los enemigos que atacaron la ciudad, hubo otro problema muy importante: las personas dejaron de tratarse con el respeto y el cariño que merecían. Había peleas, discusiones y falta de unión. Por eso, cada año recordamos ese momento para aprender que una familia o una comunidad fuerte se construye cuando las personas se ayudan y se respetan. ¿Por qué lo recordamos hoy? Porque recordar no es quedarse triste. Recordamos para no repetir los mismos errores. Cuando vemos que una planta necesita agua, la cuidamos. Cuando un amigo está triste, tratamos de animarlo. Cuando nos equivocamos, podemos pedir perdón. Eso mismo nos enseña Tishá BeAv: siempre podemos reparar lo que se ha roto. ¿Qué podemos hacer nosotros? Cada uno de nosotros puede hacer que el mundo sea un lugar mejor. ¿Cómo? Compartir los juguetes con hermanos o amigos. Decir "por favor" y "gracias". Escuchar cuando otra persona habla sin interrumpir. Pedir perdón si hicimos daño. Perdonar cuando alguien se equivoca. Ayudar a quien está solo. Ser amables con todos, incluso con quienes son diferentes a nosotros. Cada una de estas acciones hace que el mundo sea un lugar un poquito mejor. Los sabios dicen que el Segundo Templo fue destruido por el odio sin motivo, cuando las personas se peleaban o trataban mal sin una buena razón. Por eso también enseñan que el mundo se puede reconstruir con amor sin motivo: siendo amables, ayudando, compartiendo y cuidando de los demás, incluso cuando nadie nos lo pide. Un reto para hoy En este 9 de Av, pensemos en una cosa buena que podemos hacer por otra persona: ayudar a un hermano, llamar a un abuelo, invitar a jugar a un compañero que está solo o simplemente regalar una sonrisa. Porque las grandes cosas empiezan con pequeños gestos. Actividad: Puedes preguntar a los niños: "Si hoy pudiéramos poner un ladrillo para reconstruir un mundo más amable, ¿qué acción buena pondrías tú?" Es una forma sencilla de conectar el significado de Tishá BeAv con su vida cotidiana y ayudarles a comprender que ellos también pueden ser constructores de paz y de comunidad.

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